lunes, 17 de abril de 2017

El rayo que no cesa.

Bajo el rayo que no cesa, abrasando mi piel a cada contacto errático con el que me destruyes en un verano de sequía. Mi cuerpo se deshidrata ganando un aspecto desértico, árido en su superficie, deseoso de beber de tu fuente que ya no distingo si es vergel o espejismo.

Recuerdo un invierno frío, resguardándome en cada uno de tus rincones por el placer de descubrir nuevos sentidos. El tiempo descuidaba a Cronos, entregándose a un Kairós que fluye entre la calma y el frenetismo, enloqueciendo voluntariamente. Los copos se derretían al vernos.

No temíamos a la primavera con sus lluvias y florido mayo, sabíamos que la explosión de color que supone no alternaría el equilibrio de nuestra perfecta policromía. El agua que caía sobre nosotros sólo era un complemento superfluo que proporcionaba el dramatismo de la escena, difuminando nuestro perfil para fundirlo en uno.

Pero entonces llegó junio, con sus traicioneros vientos del este arrasando la plenitud que conformábamos, portando una preciosa rosa negra y sus espinas. Me olvidaste por regarla, aun sabiendo que sus púas eran veneno puro que te intoxicaba, embelesada por una belleza efímera y egoísta.

Ahora muero solo y desolado, cargando la piedra de Sísifo en un tropiezo que no tiene final.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Amor sin pausas.

Me las encuentro y me agreden en una suerte de serendipia de la que ni huyo ni trato de huir, aceptando que ellas me han elegido a mí para mi fortuna y su desgracia.
Se clavan, en mi piel y en mi memoria, dejando en añicos mi integridad con su desgarrador filo que todo lo puede y ante el que no opongo resistencia; quiero que me invada y atraviese mi cuerpo haciéndome partícipe de su locura.
Es difícil describir lo indescriptible de su llegada y la emoción que me embarga cuando las tengo delante, ofreciéndose para mi grotesco juego donde la belleza estética y la intensidad suponen lo único agradable que podemos encontrarnos. Una orgía sadomasoquista donde sólo yo implico mis sentimientos y el amor queda relegado a un ego masturbatorio, placentero, pero también fraudulento y solitario.

Alcanzando el clímax tras cada nuevo movimiento. 

jueves, 20 de octubre de 2016

Paracetamol.

Despierto con sed y una cruda resaca. Desorientado y confuso, trato de levantarme, pero mi estómago da un vuelco. Mejor esperar.
Un martillo neumático golpea mi cabeza y me aturde, no me deja pensar con claridad ni recuperar en los cajones de mi memoria los recuerdos de la noche de ayer, conocer la realidad de mis actos. Sudo tiritando en una cruel e inapelable ironía mientras escucho la lejana carcajada de mi cuerpo burlándose de mí, sintiéndome víctima de algún que otro grado de más. Mente frágil que necesita auxilio.
Me yergo con esfuerzo y camino vacilante, sólo busco llegar al váter y soltar todo el veneno. Rápido, aunque las sacudidas sean violentas y me aguarde un amargo sabor. Despierto con la náusea.
Dedico un par de plegarias al paracetamol, digiriéndolas con el agua fresca que guardo en la nevera. Sálvame de este sufrimiento, pues sólo en ti confío.
Las turbulencias desaparecen y vuelvo a ver nítido, mi razón fluye de nuevo recuperándose del fuego que la atormentaba, pero un inquietante pensamiento me ataca: “¿Y si mi alma nació atormentada y sólo estoy disfrazando la realidad con una nueva y amigable careta?”. Lloro. 

martes, 27 de septiembre de 2016

Virus H.

            E se a Terra fose un gran organismo complexo, cheo doutros máis pequenos que o manteñen vigoroso? Creando novas células e renovándoas para prolongarse no tempo ata acadar o seu límite vital e converterse en po interestelar.
            Naceu xa fai milenios para ir madurando pouco a pouco, aprendendo de si mesma para mellorar e evolucionando os seus propios órganos para gañar novas capacidades que lle permitan ser distinta e máis completa. Integrouse a si acomodando cada unha das súas partes, logrando un todo máis rico onde a diversidade é o único denominador común e a excelencia é o verdadeiro obxectivo, a súa razón de ser.
            E se o ser humano fose un virus? Atacando o organismo hóspede, esquilmándoo ata desgarrar os seus órganos. Debería ser erradicado. 

sábado, 11 de junio de 2016

Eu e non Outro.

Pecho os meus ollos para ver o mundo nítido, a única realidade da que eu vos podo falar e que hoxe cinxe todo entre as estreitas marxes desta media folla. Paredes que non son máis que pretendidos obstáculos queren pechar o meu camiño nunha única dirección onde todo conflúe, pero eu derríboas coa forza dos meus devanceiros que aínda habitan no meu peito. Nada me para.

            Eu decido que é o que me convén aínda cando Outro non estea de acordo, pois só eu coñezo cada debilidade que nunca me debilita. Ridículo, verdade? Coma o teu estúpido sistema de prexuízos.


            Só Deus pode xulgarme, e matouno Nietzsche fai un par de séculos. 

viernes, 27 de mayo de 2016

Mírame.

                Hoy es un día extraño. Un día de esos en los que te dejas el alma y sales a ver qué sucede, sabiendo que no vas a encontrar nada nuevo por mucho que busques. La verdad, tenía que haberme quedado en casa, a veces se hace demasiada carga disimular.
                Tú dime, qué gano con ir de fiesta si en todo el pub no hay más de tres personas que sepan escribir con una ortografía correcta y con una dicción mínimamente decente; qué gano si por ir con unas simples zapatillas y una sudadera ya me convierto en nadie y me diluyo.
                Sé que hoy estoy siendo arrogante, pero tengo una mente más lúcida borracho que la mayoría de los que estaban a mi lado hace un par de horas en su momento de esplendor. Y, la verdad, es triste. No es beber para ser interesante, es beber para hacer que los otros sean interesantes.
 Cuál es mi lugar, me pregunto. Cuál es mi camino y por qué voy dando palos de ciego por un sendero en braille que solo sabe decirme que estoy perdido.
Quizá tan solo se me ha indigestado la cena. Lo dicho, hoy es un día extraño. 

sábado, 23 de abril de 2016

El Caballero de la Triste Figura.

Cómo no va a estar triste mi alma poeta si mi musa ha huido por verme demasiado alegre. Me acompaña Soledad, pero hoy es más que suficiente. Estoy yo, yo mismo, encerrado en mi atalaya desde donde observo cada movimiento ajeno y disfruto de mi privilegiada posición. No sé si estoy loco o he escapado de las cuerdas de la cordura, pero hoy cabalgo a Rocinante y no hay molinos que me venzan.

Cómo no va a estar triste mi alma poeta si mi musa ha huido por verme demasiado alegre. Ya no lloro versos a la luna llena, ya no apuro el vaso para escribir el último párrafo.