domingo, 17 de mayo de 2015

Muerte y destrucción.

Escribo con la titilante luz de la hoguera donde arde la cultura sabiendo que a este folio le quedan pocas horas de vida. Afuera, calentándose con el fuego de unos libros que se niegan a arder, me esperan pistola en mano. Sucios fachas.
En esta crisis, no económica, se derrumba todo aquello conocido para cuadrar la esfera del mundo. Yo mañana me pondré la careta de androide y saldré a la calle rogando clemencia por haber sido un soñador que no supo seguir su adoctrinamiento, tan sólo un pobre iluso.
Cuando mis palabras arden, mis ideas se consumen, y así jamás podré volver a pensar como un día lo hice.
Hoy, todo está perdido. 

Da igual, hace tiempo que vendí mi alma al diablo.

jueves, 30 de abril de 2015

Trece

El hada de Bukowski me ha señalado el camino y éste se pierde entre los hábiles pasos de un colombiano que sabe bailar mejor que yo. Lo sé, aquí no compito, ni lo pretendiera.
Miro cuál es la mejor vía para llegar a tu corazón en un mapa blanco donde los únicos cruces posibles son los de nuestras miradas, que se antojan lejanos. 
El coche en la reserva.

viernes, 24 de abril de 2015

Feliz Día del Libro.

No necesito esas encuadernaciones de tapa dura y diseño cuidado. Ni el título, ni el nombre del autor. No necesito ilustraciones ni prólogo, ni tan siquiera una letra pequeña.
A veces basta con abrir un libro, olerlo, y echar a volar.

sábado, 18 de abril de 2015

Romanticismo de incógnito.

Aquel día desperté con olor a café recién hecho. No conocía el cuarto donde me encontraba ni recordaba apenas nada de la noche anterior. La cabeza me daba vueltas y en mi garganta todavía podía saborear aquella ginebra sin marca que desgustara en el Parque de Rosalía y que, sin lugar a dudas, me había conducido a aquella extraña situación. Hoy debo darle las gracias.
Por la puerta entró ella, mujer sin nombre para mí, cubriendo su cuerpo con tan solo un culote naranja durazno. Grandes senos al descubierto que contemplaba maravillado, y anchas caderas que me hipnotizaban con su baile. 
Traía una bandeja con un desayuno que nunca probaría y las mejores intenciones. Bendita su boca y "malas" artes.


miércoles, 4 de febrero de 2015

Parásito.

Habita dentro de mí, alimentándose de los buenos recuerdos. Nunca se sacia. Me perturba, enloquezco cuando se agita y me domina llevándome al desmayo. Dirige mi vida hacia un completo caos y me deja en ruinas, reflejo vacío de lo que algún día fui. Está ahí dentro, paciente, aguardando un momento de debilidad en el que atacar con su poderoso ejército de negatividad.
Sé que una batalla no gana una guerra, pero sí merma las fuerzas. Por eso me emborracho con veneno puro, tratando de matar esta puta tristeza.

viernes, 16 de enero de 2015

4

Desfacer a cama
nunha mestura de amor e hormonas
que me fan perde-lo sentido.

Refacer a vida
mostrándonos na nosa totalidade,
espidos ante o mundo.

miércoles, 14 de enero de 2015

Para Tania.

Llevo actualmente 3 horas, 47 minutos y 22 segundos viviendo en el último minuto. La saeta del reloj ya no avanza, ni del mío ni de ningún otro, en este bucle que creo infinito. Las cuerdas que nos atan ya no sujetan nada; tirar del hilo es, a tal punto, un esfuerzo estéril y un gasto de fuerza inútil.
Tal vez me he pasado con el giratiempo, no lo sé, o yo mismo me he enterrado bajo su arena y ya no soy capz de perdibir otra cosa. El caso es que estoy confuso. Mucho. Borracho de una realidad más dañina que cualquier otra droga.
La verdad, puede que el tiempo ya nunca más vuela a andar. Quizá cuando decida hacerlo de nuevo le entre la prisa y acelere más de lo debido, no lo sé.
Hoy, un hoy que tal vez nunca termine, aunque ya me da igual, sólo tengo clara una cosa: Quiero ser un náufrago en el azul inmenso de tus ojos y broncearme con cada rayo de tu pelo rubio. Quiero saber que, pase lo que pase, voy a seguir contigo y en ti.